Páginas para adultos y complicidad: claves para robustecer la amedrentad
Hablar de páginas para adultos en una relación puede incomodar más que hablar de dinero, familia política o reparto de tareas. Lo he visto muchas veces en conversaciones con parejas: no siempre y en todo momento molesta el contenido en sí, sino más bien lo que cada persona imagina detrás. “¿Lo ve porque no le gusto?”, “¿Me está equiparando?”, “¿Lo hace a escondidas?”, “¿Y si desea cosas que no deseo?”. Detrás de esas preguntas acostumbra a haber miedo, vergüenza, curiosidad